lunes, 24 de junio de 2013

(8) EL GRAN MISTERIO DE LA UNIDAD UNIVERSAL

                      
            Transitáis rumbos de vida interna porque todo se mueve hacia la Fuente Primordial y Eterna de la Vida. Todo el universo ha venido a la manifestación a través de incontables explosiones de Vida que dieron origen a los mundos, a las galaxias y a los cúmulos de galaxias, que son grandes aglomeraciones de conjuntos de estrellas que giran en derredor de un centro magnético. Cientos y miles de galaxias forman un cúmulo de galaxias, con un centro magnético común; pero a la vez existen “cúmulos de cúmulos” de galaxias, girando en espiral en torno a un gran centro gravitatorio. Ahora bien, cientos de miles de “supercúmulos” de galaxias (‘cúmulos de cúmulos’) giran a su vez en torno a un enorme centro magnético en forma de embudo que conecta a la gran Fuente Universal.

Si quisierais podrías hacer un ejercicio de imaginación, para ver esto. Tened en cuenta que vuestra galaxia, la Vía Láctea, posee unas cuatrocientas mil millones de estrellas, solo en una galaxia. Imaginad entonces miles de galaxias similares a la vuestra girando espiraladamente en torno a un centro unificado de galaxias siendo todo esto tan solo ‘un cúmulo del gran cúmulo de cúmulos de galaxias’ que giran espiraladamente en torno a un gran campo de fuerza gravitacional en forma de embudo que conecta a lo desconocido. ¿Podéis acaso imaginar tal magnitud…?

            Toda la vida inteligente que existe en el universo es el fruto de la explosión o manifestación exteriorizada de la vitalidad de la gran Fuente Única.

            El gran MISTERIO está allí…, todo lo que existe proviene de esa  FUENTE, que es como una gran Madre o Matriz de todo. Es como un SOL MACROUNIVERSAL, fuente de calor eterno, que es el origen y destino de todo lo creado. Hemos llamado a este espacio único sin tiempo: “LA ISLA CENTRAL DEL PARAISO”. Es allí donde está el gran Propósito oculto del universo, con el cual toda evolución se alinea.

            Hablar por un medio como este, el de las palabras, de un tema tan profundo, siempre dará una idea parcial de la verdad, pero si dejáis penetrar las palabras  y frases en el vacío mental y de allí a vuestro corazón, podréis entonces SENTIR un calor de comprensión especial, diferente al conocimiento intelectual o teórico. Tal “calor” es INTUICIÓN.

            Estos mensajes son dedos señaladores de una verdad que no puede ser captada en la mente intelectual porque el mensaje apunta más allá, deberéis ir más allá de las palabras y de los símbolos para penetrar en “el calor de la verdad”, y así sentiréis que ese calor es interno, que la verdad está instalada en vuestro propio interior; sentiréis estas verdades sobre la Fuente Primordial y la UNIDAD, como propias; sentiréis que sois esa Verdad.


El camino hacia la verdad espiritual es el sendero hacia la UNIDAD DE LA VIDA,

 y la INTUICIÓN es la percepción de esa esencia.


            Quienes han llegado a ahondar y evolucionar lo suficiente como para ir más allá de Buddhi, que es sabiduría, la sabiduría de la unidad…, han conectado aún con un nivel superior a Buddhi, del cual poco o nada se puede ‘decir’ que ayude a comprenderlo; pero que siempre es una profundización mayor en la Unidad.

            Esta es la matemática de la EVOLUCIÓN: A mayor expansión de conciencia y mayor despertar, mayor es la responsabilidad y compromiso con el servicio a la vida. Tal responsabilidad, siendo que es por conciencia, nunca es exigida u obligada, sino natural y espontánea, aunque no exenta de sacrificios, porque brota por compasión y amor.

            La esencia de unidad es la causa de la expresión del amor, entendido como servicio desinteresado.

            Hemos comenzado este mensaje haciendo una reseña del origen del universo, de su grandiosidad y de su destino, aunque naturalmente un manto de misterio aún permanecerá ante tan profundos secretos.

            Sin embargo, hemos señalado a la UNIDAD como el destino genérico de la EVOLUCIÓN; y en ese camino están todas las almas en “Urantia”, ese pequeño punto de luz en el cosmos, del cual se espera tanto…, como no sospecháis…

            Solo os decimos algo: Vosotros, queridas almas, sois muy importantes para nosotros; sois portadores de tesoros en latencia que esperan ser despertados desde el fondo de los corazones a lo largo de la evolución. Nosotros somos vuestros servidores…, sí…, pero esperamos con amor y ansias ese despertar en el alma de la humanidad que nos regará en forma especial.

            Entended esto: Así como el jardinero se ocupa de las flores del jardín, y éstas necesitan de su cuidado para crecer y florecer, así también, llegada la hora en que los capullos despliegan sus pétalos con todo su colorido y aromas…, el Jardinero es regado entonces en su alma por la belleza que su jardín ha desplegado, jardín que con tanta dedicación cuidó y amó.

            Así ocurre entre la Hueste Angélica y vosotros, humanidad.

            Gracias por ‘ser’, amados hermanos!

            Os regamos en luz y paz.

Nosotros somos las Huestes Celestiales.