domingo, 23 de junio de 2013

(1) A LOS ESTUDIANTES


Amados congéneres del Sol:

                                                          Urantia, la Tierra, está pronta a una Iniciación Planetaria. En vano sería que ahondemos en temas ocultos de este tipo, porque no comprenderíais. Lo que podéis asimilar en vuestro actual estado de desarrollo es mínimo con respecto a las verdades eternas, a la cual llamáis muchos de vosotros: “esoterismo”. Es muy poco lo que se os ha dado en tal sentido, porque aún vivís en la superficialidad de la vida; necesitáis recorrer un largo sendero de reencuentro con vuestras Presencias Divinas antes de ser merecedores de recibir más y mejor instrucción con respecto a los temas “esotéricos” que parecen interesar a tantos estudiantes.

            Os decimos, que solo una cosa debéis hacer antes de iniciar cualquier estudio místico, esotérico y/ó metafísico; iniciad vuestro camino de estudio con la pregunta:

¿QUIÉN SOY?

¿QUIÉN SOY, REALMENTE?

Y quedaos en completo silencio expectante… No intentéis respuestas mecánicas ni aprendidas, porque no servirán.

            Si no ahondáis en esto, vuestros estudios esotéricos poco y nada fructificarán, porque os decimos esto: El esoterismo debe ser vivido, no solo teorizado en el intelecto. Solo existe un esoterismo real, y es el “sentido”, “intuido” y “vivenciado”. Si cada conocimiento que incorporáis queda solo como teoría, como hipótesis o creencia en vuestro archivo mental, podréis acaso convertiros en “maestros” de esos conocimientos, pero serán conocimientos “muertos”, sin vida y con poco y relativo valor, pues el valor real está en sentir y vivenciar el Sendero interior hacia la vida oculta. Este, queridos hermanos, es uno de los comunes errores en que han incurrido tantos estudiantes de las verdades eternas… Estudian sin ver por sí mismos; sobrevaloran el conocimiento teórico y olvidan que el Sendero hacia la Vida, hacia las grandes y profundas respuestas que todo estudiante busca y anhela, es un camino de intuición, de sentimiento vivo y de discernimiento constante, ya que el mismo “sentir” o “intuición” debe ser puesto bajo la lupa de la observación atenta.

            Nosotros hemos guiado a varios discípulos en pasadas épocas a actualizar conocimientos sobre la vida, la evolución y sobre el mar de ideas respecto de temas del espíritu; pero pocos, muy pocos son los que investigan con mente abierta; la mayoría se cierra en alguna vertiente particular de conocimiento y no realiza un estudio holístico, abierto, como debería hacerse.

            Las verdades han sido diseminadas por toda la Tierra, en diferentes culturas y épocas, y ha habido quienes, con guía interna, han hecho la tarea de reunir conocimientos esparcidos y unificarlos inteligentemente. Estos discípulos no han sido encargados de “revelar” verdades, sino de reunir las revelaciones diversas y diseminadas en un todo coherente y comprensible. Tal esfuerzo es titánico por quienes se han atrevido y atreven a hacerlo, ya que para eso deben dejarse de lado todas las preferencias de creencias personales, en aras de una investigación seria y libre.

            Es lamentable, sin embargo, que aún en estos tiempos que corren en vuestra humanidad, aún los mismos “estudiantes” vivan en un letargo de ideas y creencias tal, que les impide fluir de tal manera: libre de apegos y preferencias, y con original creatividad.

            Esta transmisión, como sabréis interpretar, está dirigida al grupo humano que ha sentido un llamado interior a investigar y descubrir las verdades esenciales de la Vida. A tal grupo lo llamamos “estudiantes”, para dar un nombre genérico. Otros términos como gnósticos, teósofos, rosacruces, etc.; son términos que significan lo mismo, pero en forma separatista, sectaria; es decir, grupos de estudiantes de determinadas escuelas o filosofías particulares. En cambio la palabra “estudiante” es genérica y engloba a todos por igual, a todos los que han sentido el llamado de su voz interior a investigar y descubrir.

            Aprended a ir más allá de los rótulos y de las parciales maneras de enunciar el conocimiento. Descubrid “las esencias”, y así podréis ver, que todo proviene de la misma  Fuente.


            Iniciad el camino interno, al cual llamamos “Sendero”, con “la pregunta crucial”; y dejad nacer la flor de la respuesta con raíz profunda en vuestro interior; y esto… solo en el silencio meditativo puede suceder.

            ¡Entrad en ello
            El Sol es vuestro Hogar y Destino.

Jerarquía Solar