martes, 2 de julio de 2013

(20) CRIATURAS SOLARES


"CRIATURAS SOLARES"
            Este es, sin dudas, el nombre de todos los seres humanos. Todos los hombres son, en esencia, “criaturas solares”, por que son mónadas del Sol peregrinando en la Tierra, revestidas de la figura humana, la cual es solo un “ropaje” transitorio de esas mónadas.
            El Sol de vuestro sistema, Monmatia, es el Padre de las infantes mónadas que como “chispas solares” emanadas de la Fuente Paterna, transmigran de reino en reino de vida. En diferentes oleadas de vida han sido emanadas desde el Sol miles de incipientes mónadas, que como “chispas” nacidas de un Gran Fuego han recorrido un sendero de evolución, alcanzando la forma hombre como una cumbre evolutiva hasta el momento.
            Fuertes vendavales azotaron el recorrido transmigrante de las mónadas de diferentes oleadas del Logos Solar, a lo largo de la evolución; pero el curso del progreso jamás fue interrumpido. La vinculación de las mónadas adelantadas con “la forma hombre”, es un gran logro evolutivo dentro de Monmatia. Los antecesores de la forma humana actual fueron razas humanas y humanoides experimentales que permitieron un progreso según planes arquetípicos fijados por altas Jerarquías espirituales. Nada ha sido, ni es jamás, realizado al azar en la evolución. Todo es minuciosamente estudiado por seres cuta sensibilidad e inteligencia excede en mucho a la humana.

            El Plan solar fijó, en los inicios de la evolución, patrones arquetípicos para una Raza perfecta humana en la que pudiesen brillar los dones más elevados del Espíritu Solar.
            Ese arquetipo vibra en una alta esfera de Luz, custodiado por guardianes angélicos. Su imantación radiactiva influye sobre cada raza y subraza que va apareciendo en Urantia, marcando una ruta y destino.
            El Propósito del Plan Divino para Urantia es generar ‘conciencia consciente’, solar y espiritual, y es a través de la creación y desarrollo de las razas humanas que este Plan va siendo cumplido.

            Es decir que una vez que las mónadas preparadas llegan al umbral de un desarrollo más maduro, entran en la “forma hombre”, ocupando el complejo envoltorio de energías que conforman la constitución humana, y allí comienza una nueva travesía para tales mónadas. A este proceso se le ha llamado como “el paso de la vida grupal (alma animal, grupal) a la individualidad” (alma humana).
            En la actualidad existen 7 oleadas de vida que conviven y coexisten en Urantia, desde la vida elemental, vegetal, animal, a la humana; siendo esta última la oleada más antigua, y por lo tanto la que más ha progresado, en comparación a las restantes oleadas. (Todo esto sin tomar en cuenta a esos “seres”, con diferentes adelantos evolutivos, que vienen desde más allá del sistema solar, y que también conviven en Urantia junto a las oleadas de vida originarias. Estaríamos hablando aquí de "oleadas de vida extrasistémicas", tema del cual la Teosofía y Gnosis tradicional poco y nada hablan).
            El reino humano es, entonces, el fruto de una larga escala evolutiva de millones de mónadas o chispas solares a través de múltiples y diferentes experiencias en distintos reinos de vida. El hombre es un fruto evolutivo del avance de las mónadas. A medida que las mónadas avanzan, nuevos desafíos aparecen a los “Señores de las formas”, por que deben crear nuevos “envases” (vehículos) para dar nuevas oportunidades de progreso a las mónadas que ya han agotado las posibilidades evolutivas en las formas que han ocupado.

            Todo esto también está sujeto al plan evolutivo, ya que el avance en conciencia, que es lo que busca la mónada, se logra a través de la experimentación de la vida en los mundos de la forma, donde suceden los procesos educativos a nivel álmico.

            Esta transmisión es un recorte instructivo de grandes enseñanzas otorgadas a la humanidad, pero que pone de relieve cuál es el Plan evolutivo en Urantia, y a qué obedece.
            El hombre viene siendo aturdido desde hace décadas con desinformación y ruido mental proveniente de fuerzas involutivas, que solo buscan su propio provecho egoísta, en detrimento del bien colectivo.
            Ya es hora de despertar del sueño material, y volver al cauce evolutivo consciente. Informaciones como esta son necesarias para producir un hondo replanteo en la dirección de vida de muchos humanos que aún duermen su “tranquila siesta” en sus egos de barro.
            Urantia se mueve en el sentido y dirección que ocultamente señala el plan evolutivo. Procurad izar vuestras velas y timonear vuestros navíos álmicos en la dirección correcta: hacia el Hogar, vuestra Morada Interna: EL SOL.
            Sois “criaturas solares”. Del Sol venís, y al Sol volveréis, pero transformados en Llamas vivas de comprensión y amor!

PAZ SOLAR EN LOS CORAZONES




Ver también tema relacionado: http://gnosissolar.blogspot.com/2014/07/50-urantia-una-escuela-experimental-y.html