lunes, 1 de julio de 2013

(18) NIVELES DE CONQUISTA Y BUDDHI COMO PUENTE



(Para entender mejor el presente capítulo, se recomienda leer antes el n°3 "Cristificación" de este mismo Blog)

Ver también: http://gnosissolar.blogspot.com/2013/07/merkabah-nuevas-revelaciones-acerca-del.html



            Se ha dicho que el Cuerpo de Luz es un VEHICULO DE CONCIENCIA que la humanidad deberá conquistar. El hombre posee en su constitución septenaria el ‘principio’ llamado Buddhi, pero para que ese principio se transforme en “cuerpo” deben existir experiencias y vivencias a ese nivel que otorguen “conciencia búdica”; de lo contrario el “cuerpo” no se formará, es decir, no adquirirá forma y actividad firme.
            Estamos hablando, una vez más, de la diferencia que existe entre un “principio” de la constitución del hombre, y un principio ya vitalizado con experiencias de comprensión y autoconsciencia. Esto ocurre en todos los niveles en la constitución septenaria del hombre; pero es el nivel búdico en que nos interesa desarrollar especialmente.
            Existen 5 niveles superiores que el hombre promedio debe conquistar durante su camino evolutivo. Los 2 primeros niveles (viéndolo de lo más denso a lo más sutil) podremos considerarlos ya adquiridos; estos son el nivel físico y el nivel astral. Partimos de esta base para facilitar la presente instrucción, aunque no sea enteramente correcto, ya que existen muchos humanos que en el nivel astral aún tienen un gran trabajo de construcción que cumplimentar. Generalizamos de esta manera, al considerar el transcurrir de las razas Lemur y Atlante, donde los principios físico y astral fueron respectivamente construidos y vitalizados.
            Los 5 niveles superiores que el hombre debe conquistar son grados de “energías” y a la vez planos, en los que debe entrar su conciencia en forma consciente. Estos planos son:

1-     Manas superior (mente abstracta)

2-     Búdico (plano intuicional o crístico)

3-     Atmico (plano espiritual)

4-     Monádico

5-     Divino
La persona humana queda reducida a los planos físico, astral y mental concreto o inferior. Por lo tanto, si se toma a “manas” (principio mental) como un solo principio, sin diferenciar entre mente inferior y mente superior, veremos que aquí ya se han enunciado los 7 planos de la existencia en los cuales el hombre tiene su ser, es decir: planos físico, astral, mental, intuicional, espiritual, monádico, y divino (estos 2 últimos de conciencia logoica). (En los textos se suelen considerar contando desde el más elevado hacia abajo). Estos son los 7 planos del sistema solar, que desde un ángulo de visión cósmico, son tan solo el PLANO FÍSICO CÓSMICO.

Si hablamos de "principios" de la constitución del hombre, se considerará: 1- Atma; 2-Buddhi; 3-Manas; 4-Kamarupa (cuerpo de deseos); 5-Prana; 6-Linga zarira (etérico); 7-Sthula zarira (físico).
Estos 5 sectores de vida enumerados más arriba, conforman la estructura psíquica-álmica-espiritual y divina del hombre.
El hombre promedio solo vive, en la actualidad, consciente de su realidad física material, a través de los 5 sentidos físicos; de su realidad astral, a través de la sensibilidad emocional; y de la actividad mental concreta, a través del pensamiento; la posibilidad del empleo del lenguaje, las palabras, y de profesar ideologías o creencias lo convierte en un ser pensante. Se puede decir que el hombre promedio ha conquistado estos niveles en buena medida, pero todavía el hombre en general no tiene experiencias claras en los 5 niveles superiores de su constitución citados más arriba.
¿Por qué aún están velados esos planos para la mayoría…?
Por que la evolución es un proceso que precisa de pasos, y cada paso es relativo a la posibilidad de cada alma. La actual Raza, la Aria, debe conquistar la mente como autoconsciencia, pero existen dentro de la Raza Aria grupos humanos más adelantados que otros dentro de este proceso, por lo cual no es posible entonces dar referencias exactas o categóricas; solo nos es posible transmitir generalidades. Entiéndase muy bien este concepto, ya que estos escritos sugieren conocimientos en “esencia”.
      El estudiante debe partir del siguiente concepto:
            El desarrollo de la mente es lo primero que debe tomar en cuenta todo estudiante de esoterismo, y al hablar de “mente” nos estamos refiriendo al desarrollo del Cuerpo Causal o mente superior.
            Al decir mente, no hablamos tan solo del intelecto, ya que la mente intelectual funciona en el área de la mente inferior, o podríamos decir que constituye un “puente” entre la mente inferior y la mente superior.
            El intelecto está medianamente conquistado o en vías de desarrollo en un buen promedio de la humanidad actual; y es un paso vital en el autoconocimiento humano. Pero al hablar aquí de “la mente” nos referimos a “manas superior”, es decir, a los subplanos superiores del plano mental, los cuales funcionan en base a pensamientos abstractos y causales.
            Muchos estudiantes poseen un intelecto bien desarrollado, y han acopiado en sus archivos mentales gran cantidad de información a través de años de estudio, pero esto no es garantía de desarrollo causal, por que no han aprendido a realizar “síntesis de comprensión”. Tal SÍNTESIS solo puede ser realizada en el área de la mente superior o causal. Cuando esa síntesis se produce, una nueva luz brilla en el cuerpo mental del estudiante, y a partir de allí ya no busca gran cantidad de conocimiento o instrucción, sino calidad y síntesis.
            Cuanto más y más llega el estudiante a vivenciar las características y cualidades causales de su nivel mental superior, más siente el rechazo por el “acopio”; y por el contrario, siente como una necesidad de vaciamiento de la mente, de renovación interior. Comienza a sentir que la verdad no está a nivel del intelecto, de la actividad de erudición, sino de la síntesis.
            Este es el primer paso a dar por el estudiante: morir a sus conocimientos, para nacer a la síntesis de comprensión. Esta, es la primera muerte para el que transita el sendero ocultista; muerte a la que muchos se resisten por identificación y apego.
            El primero de los 5 niveles que debe conquistar el hombre promedio es entonces el que se refiere a su “mente causal”. Una vez dado este paso, que en sí mismo tiene procesos y escalas para que se complete e integre a la vida cotidiana del peregrino; viene el paso que lleva al hombre al siguiente nivel, del cual debe concientizarse: el nivel búdico. Este nivel existe en su propio plano como un sector de vida sutil donde comienza a ser vivenciado el significado oculto y real de la UNIDAD.
            Con el desarrollo del principio mental superior, una síntesis de comprensión de la unidad puede ser abordada y conquistada, pero es recién con la incidencia de Buddhi donde esta “unidad” puede ser vivida y experimentada en forma más directa y pura de lo que ha permitido la región mental.
            El desarrollo consciente de Buddhi es, como en todo, un largo proceso; y es cuando se empiezan a vitalizar los subplanos medios y superiores de Buddhi cuando el “Cuerpo Búdico o Solar” comienza a ser entretejido. Este proceso puede llevar varias vidas, pero no existen tiempos fijos para este desarrollo, ya que depende de muchos factores. Lo que sí puede decirse es que en estos tiempos, donde Urantia vive el proceso del entretejido de nuevas energías en su Cuerpo, los hombres, siendo un ‘tejido’ de Su Organismo, tienen posibilidades de un avance especial y sin precedentes, como no se dio antes. El aprovechamiento de esta posibilidad dependerá de cada alma.
            El 3° de los 5 niveles superiores que el hombre deberá, llegado el momento, conquistar, es el nivel espiritual o átmico, también llamado 'nirvánico'; un plano en el cual, al despertar en la conciencia humana, produce una comprensión interna de la Unidad y Propósito de la Vida como nunca antes ocurrió. El peregrino, en esta etapa, ya viene viviendo la construcción de su “Cuerpo de Luz”, en el cual intervienen energías de los planos búdico, espiritual y mental superior. El Cuerpo de luz o Cuerpo Solar es un vehículo construido con materia de esos 3 niveles superiores; por lo tanto todo el proceso de toma de consciencia de cada uno de estos niveles superiores de la constitución del hombre a través de experiencias, forman parte del proceso de CONSTRUCCIÓN DEL CUERPO DE LUZ.
            Los siguientes niveles superiores, que siguen al átmico o espiritual, en progreso ascendente, son  el nivel monádico y el nivel divino o supramonádico. Estos son solo nombres que no pueden acercar a la comprensión real de lo que es la vivencia en esos planos, ya que son niveles paranirvánicos, muy por encima de la actual posibilidad humana. Recién cuando el Cuerpo de Luz está conformado y el hombre es consciente de “Ser Luz”, puede empezar a tener alguna conciencia de lo que está más allá.
            El Cuerpo de Luz es un “medio” para establecer un puente de contacto consciente entre el área de la personalidad humana con el área monádica y supramonádica. Recién después de que este “puente” está concluido puede el hombre comenzar a hacer contacto consciente con la Mónada.
            Se aclara que la palabra “puente” empleada más arriba no tiene que ver con el “antakarana”, siendo este último también un puente, pero inferior. Antakarana se refiere a la construcción del conducto entre la mente inferior y la mente superior, mientras que aquí hemos empleado la palabra “puente” para hablar del conducto creado entre la mente superior y la mónada. Ambos son puentes, pero en distintos niveles, y correspondientes a procesos diferentes en el avance del estudiante
            El Antakarana es construido durante la vida del hombre promedio entre la 2° y la 3° iniciación, culminando su desarrollo en los umbrales de la 4°. El “puente solar”, en cambio, es construido al entretejerse y formarse el Cuerpo de Luz, y comienza su construcción en la 3° iniciación y finaliza en la 5°. Al desarrollarse el Cuerpo de Luz, ya el hombre ha entrado ya en la vía de experiencias monádicas y supramonádicas.
            Estas señales de contacto ponen de relieve la necesidad de comprender la importancia de la formación del Cuerpo de Luz en los estudiantes, aunque solo un grupo menor esté hoy en condiciones para ello. Comprender los procesos que llevan a tal desarrollo es de vital importancia para estar en armonía y paz receptiva al llegar el momento de tal proceso vivencial.

            Mediten en todas las instrucciones.
PAZ EN LOS CORAZONES
ACLARACIÓN: El entretejido y desarrollo del Cuerpo de Luz, de lo cual se habló en este mensaje y en otros, se produce durante cierto proceso en las "almas ascendentes", las cuales deben ir conquistando paso a paso las regiones superiores. Pero los "espíritus descendentes", seres provenientes de elevadas regiones que están en 'envases humanos', no necesitan construir desde 'cero' el Cuerpo de Luz, por que ya lo traen; aunque sí deben actualizar ciertas energías de Buddhi y Atma de la constitución humana, que es una región relativamente 'nueva' y poco explorada por estas elevadas conciencias.